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¿Te duele el cuello después de trabajar sentado? Descubre cómo cuidarlo

hace 5 días
2 min de lectura

Pasar varias horas al día frente al ordenador o mirando dispositivos móviles es una realidad para la mayoría de nosotros.


Sin embargo, terminar la jornada laboral con sobrecarga, rigidez o dolor en la zona cervical no debería ser la norma. 


Tu cuello no tiene por qué doler. Para erradicar la molestia, el primer paso es entender qué la provoca. 



¿Por qué ocurre? El peso de la inclinación


En una posición neutra, la cabeza de un adulto pesa aproximadamente 5 kg.


Sin embargo, a medida que la inclinamos hacia adelante para mirar una pantalla, la tensión muscular y la carga sobre las vértebras cervicales aumenta exponencialmente: 


  • A 30° de inclinación: El cuello soporta un esfuerzo equivalente a unos 18 kg. 


  • Con la cabeza totalmente adelantada: La carga sobre la columna cervical puede multiplicarse hasta alcanzar unos 27 kg (¡hasta 5 veces más peso!). 



4 hábitos diarios que cargan tu cuello



A menudo, las molestias cervicales son el resultado de pequeños hábitos sostenidos en el tiempo: 


1. Pantalla baja: Mirar hacia abajo flexiona el cuello de forma continuada durante horas. 


2. Postura estática: Mantener exactamente la misma postura sin cambios provoca que la musculatura se fatigue. 


3. Estrés y tensión acumulada: Ante situaciones de tensión o concentración elevada, tendemos a subir los hombros inconscientemente. 


4. Poco movimiento: Trabajar sin realizar pausas periódicas disminuye la circulación sanguínea y limita la movilidad articular. 



La postura ideal: Ajusta tu puesto de trabajo en 4 puntos



Configurar un espacio ergonómico marca una gran diferencia. Revisa estos 4 puntos clave en tu zona de trabajo: 


1. Pantalla a la altura de los ojos: Evita la flexión continua de la cabeza. 


2. Mentón recogido y nuca larga: Mantén la alineación natural de tu columna cervical. 


3. Codos cerca del cuerpo y a 90°: Reduce la tensión en hombros y trapecios. 


4. Pies apoyados y rodillas a 90°: Asegura un buen soporte en la parte inferior del cuerpo para estabilizar la postura.



Pausas activas: 3 ejercicios rápidos para aliviar la tensión


No necesitas dedicar mucho tiempo: 1 a 2 minutos cada 45 minutos son suficientes para dinamizar la musculatura y reactivar la circulación. 


  • Retracción de mentón: Llleva la barbilla hacia atrás sin bajar la cabeza. (Realiza 10 repeticiones manteniendo 5 segundos cada una). 


  • Inclinación lateral: Lleva la oreja hacia el hombro, asegurándote de no subir el hombro. (Mantén 30 segundos por cada lado). 


  • Apertura escapular: Junta los omóplatos atrás y abre el pecho. (Realiza 10 repeticiones). 



¿Sigues sintiendo molestias?



Las pautas ergonómicas y los ejercicios de movilidad son excelentes aliados preventivos. Sin embargo, si el dolor persiste o se repite con frecuencia, es fundamental abordar el problema de forma individualizada. 


En Kyomu, una valoración profesional nos permite detectar el origen exacto de la molestia y diseñar un plan de tratamiento ajustado a tus necesidades. 


Aviso: Contenido estrictamente informativo. No sustituye a una valoración clínica personalizada.

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